jueves, 11 de junio de 2015

Nacimiento de Isis.

Fuí con mi amigo Miguel Carcelén a la Playa del Grau Vell para hacer la salida de la luna llena.
Tuvimos dos invoncenientes, el primero es que han cortado el camino de acceso a la parte de playa mas interesante, la que coincide con la Marjal del Moro, y por otra parte el batallón de moquitos que nos dió ña bienvenida. Tuvimos que salir pitando si no queríamos salir sin sangre.
La única foto que pude hacer:


Pero a ver quien es el guapo que nos quita el pedazo de cena que nos dimos.

6 comentarios:

François Farratell dijo...

Espectacular! Y más conociendo el sitio.
Pero tan importante como destacar lo bueno, es señalar lo malo. En mi (h)modesta opinión.

Y es que esa curva tan extraña que hace el horizonte al revés que la natural y que en el extremo izquierdo vuelve a la normalidad formando una S a mí me golpea en los ojos incluso en la miniatura.... Ojo, me declaro incapaz de hacer paisajes la mitad de emocionantes que los tuyos, pero sería injusto si no lo señalase.

Vicente puchol ferrer dijo...

Buen ojo François.
Es un problema debido al objetivo Samtang 14.
Es un superangular muy bueno, con una nitidez impresionante, barato y con f 2.8.
Su inconveniente es esa curva que tu describes, yo la llamo que "bigotea", referencia a la forma de bigote que forma con las lineas horizontales.
Muchas gracias colega.

Ana Mínguez Corella dijo...

Una maravilla.. Enhorabuena..

JGBiot dijo...

Molt bonica la foto.
Com diu François aqueixa corba
horitzontal fa un efecte rar.
Salutacions.

François Farratell dijo...

Una pena esas curvas, porque ciertamente el resto es espectacular, desde luego si no aparece un horizonte nítido como el mar pasa desapercibido, por ejemplo a la derecha la escollera y el corte de la torre lo hace desaparecer. Al fin y al cabo, es un 14!
Pero volví por otra cosa, se me olvidó: yo cuando puedo (este año ni una vez) paso bastantes horas en el moro y la única arma efectiva antimosquitos es dos pantalones o mejor uno acolchado de invierno, jersey de lana y suéter por encima, braga y gorro d lana. La cara y las manos bien embadurnadas de repelente. Dos litros de agua que me bebo en un rato y transpiro en la mitad de tiempo y mentalidad de sauna. Al volver a casa, ropa a lavar, una buena ducha y como nuevo, sin un solo picotazo. Mejor eso que pasarse la noche y el día siguiente jodido con las picaduras... alguna es peor que una picadura de abeja. Alguno que me encuentro me mira raro pero al rato maldice por no ir igual :)

Vicente puchol ferrer dijo...

Buena idea François.
Igual la pongo en práctica.
Un abrazo.